«La riqueza de las ciudades colaboró de tres formas con las zonas rurales que tenían a su alrededor: promovieron el cultivo y las mejoras del suelo, porque las manufacturas y el comercio de las ciudades fueron la causa y el motivo de ese impulso. Hubo habitantes que invirtieron en compras de tierras, porque el individuo que posee ciertos recursos piensa en ubicar parte de su pequeño capital en esa inversión. Y finalmente, impusieron el orden, un buen gobierno, la libertad y seguridad, tal como sucedía en las ciudades.»
Adam Smith / La Riqueza de las Naciones / Libro Tercero / Cap 2